lunes, 13 de marzo de 2017

CUARTO VIERNES DE CUARESMA EN SANTA ANA HUISTA XI PARTE Por Elder Exvedi Morales Mérida.

CUARTO VIERNES DE CUARESMA EN SANTA ANA HUISTA   
XI   PARTE
                                                            Por Elder Exvedi Morales Mérida.

Fuente: Huista: un viaje a través del tiempo.  Cuarto Viernes de Cuaresma, 1995.


No pueden quedar en el tintero las ventas de remedios y especias: achiote, canela, manzanilla, tomillo, culantro, orégano, ruda, apazote, ajonjolí, linaza, pimienta gorda, clavo de comida, hinojo, incienso, pimienta de castilla, cebada, romero, cola de caballo, flor de muerto,  alhucema, pepita de bálsamo, comino y más.

-Si su ixtío está mal de tiricia, aquí está el remedio. Lombrices, empachos, chorrillo, diarrea,  mal de ojo, pestilencia de patas shucas, aquí está el remedio-, pregona doña Tiófila.      


Las chinamas donde venden guaro y cervezas, son casi exclusivas para hombres. Consumen enormes galones de aguardiente. Incontables octavos de Indita por todas partes, cigarros de manojo a montones humeantes en las manos de los borrachos.   Los hombres, no muy cabales por los tragos, se alegan y peleaban, después que llegaron juntos como buenos amigos.

En el suelo, debajo de una mesa que destila  vómitos, yace un borracho, entre dormido y despierto, murmura algo difícil de entender.   Un bolo solitario, apura de un sorbo, de un solo trago la cusha que hay en su octavo, y ordena otro.

-Nomás que salga ese mierde y lo pescoceo-, dice otro que lo ve de reojo.

Un bolito que no tiene con qué pagar lo que ha consumido, pretexta que  irá a orinar, y ya no regresa. Amanece de goma y tiene la esperanza de que alguien  le invite a un trago, pues en sus bolsillos no hay ni un centavo. En cualquier momento  y cantina, se oyen leñazos y  planazos.  Idiotizados de guaro, nos hacen reír.


-¿Hediondera a patas chucas? Pues se terminó, porque llegó su pomada. Acérquese, que pronto se terminan”-anuncia don Camilo.

Y  Cornúpeto pregunta: -¿Qué me ofrecés para que se me quite el tufo de la jeta?
-Cerrar la jeta.
- Coma huevo pué…

Gemir de marimbas por todos lados.

En los restaurantes de lujo, como el  de doña “Chiqui”, se  vende cerveza Gallo, licor Indita y otras bebidas “finas”.
A otras cantinas más sencillas, los pobres van a comprar guaro, cusha o aguardiente,  que es lo mismo. Allí en esos antros juegan  a los naipes y a pulsos, pero siempre se desatan pleitos.                           En el momento en que la goma les martilla el cerebro,  juran ya nunca tomar, pero al rato, caen otra vez.
Y  Cornúpeto grita: -¡Qué viva la cusha! ¡Qué viva la cusha! Y en seguida, vomita.

¡Saquen a ese bolo!

Los restaurantes finos solo son  frecuentados por la gente adinerada. Tienen televisores, en cuyas pantallas se ven y escuchan a cantantes como Vicente Fernández, Rigo Tobar, Antonio Aguilar, Carlos del Llano,  por citar pocos. Muchos mirones parecen estatuas.  Las mesas  de pino  cubiertas  con manteles de colores chillantes, sillas de pino también, azafates y vasos, son parte del lujoso antro del vicio. En las improvisadas estanterías se miran los licores finos y aguas gaseosas. Ahí donde se expenden los mejores licores  y boquitas, hay menos pleitos.

Cuando es muy tarde y la clientela escasa, los niños juntan los envases de cerveza Gallo, y  en  una sola botella, depositan el líquido sobrante, el cual beben, y momentos después, andan borrachos. Recogen las chencas de cigarros Rubios, y en algún tizón de algún comedor, los encienden.


Las chinamas de ropa o venta de ropa, siempre repletas de parroquianos.  Pantalones de lona, rebozos, calzones con  sus respectivas rosas en la parte trasera, calzoncillos con su “bragueta”, calcetines coloridos y de líneas.

-Adiós guapuras-, dice doña Muñeca Calceta a unos jóvenes.
-Gracias por las flores-, responde Mecopomuceno, entre risa y risa.

Los fotógrafos hacen su agosto en pleno marzo... De un lado para otro muestran alguna fotografía de algún artista famoso y ofrecen sus servicios argumentando  que así quedarán plasmadas las “figuras”. Dentro de la iglesia, muchos piden se eternice el momento que posan junto a Jesús Nazareno de Huista.
-“Échese su foto. Échese su foto”, se oye insistentemente.


La Rueda de la Fortuna, fortuna para el propietario que con sus artimañas  “desembolsa” a los jugadores que en vano se ilusionan con ganar los premios empolvados y antiquísimos.                           

Los comedores y la gritadera de las cocineras no descansan.   Huele a tortillas, café, atoles, molletes en miel,  caldo de pollo y de res, churrascos, chuchitos, ponches de piña, coyoles en miel, pepián, pollo frito, frijoles con arroz, horchata y plátanos fritos, por citar parte del menú.
Letreros escritos a mano, sobre cartones clavados en los horcones de las chinamas, contienen el menú. Uno de los tantos dice: “Comedor  La Ixtía Huisteca, le ofrese las comidas mas savrosas y bariadas. Pace adelante”.    
 


-Pase adelante y disfrute un tamal, un chile relleno,  y lo que desee…


Los comedores, restaurantes y todo puesto de ventas, están abarrotados.

La gente pobre saca su pañuelo rojo de seda en  que lleva atado su  escaso dinero, y después de un largo  “regateo”, compra algo…


CUARTO VIERNES DE CUARESMA EN SANTA ANA HUISTA   
XI   PARTE
                                                            Por Elder Exvedi Morales Mérida.


Fuente: Huista: un viaje a través del tiempo.  Cuarto Viernes de Cuaresma, 1995.

jueves, 9 de marzo de 2017

CUARTO VIERNES DE CUARESMA EN SANTA ANA HUISTA

CUARTO VIERNES DE CUARESMA EN SANTA ANA HUISTA
VIII   PARTE
                                                            Por Elder Exvedi Morales Mérida.

Fuente: Huista: un viaje a través del tiempo.  Cuarto Viernes de Cuaresma, 1995.


El miércoles  amaneció radiante, pero tío Chema no pudo levantarse temprano, debido a la fuerte resaca.

-Ya nunca voy a tomar-, prometió.
-Eso venís diciendo desde hace sesenta años-, lo cuestionó su esposa.
-Tenés razón, pero ahora sí cumplo.
-¿Vos creés que nací ayer?
-No mija, desde hace muchos años, porque ya estás vieja.
-Viejos estamos y no cambiás.
-Ya no sigás con ese merequetengue, y preparame un mi caldito de huevos con apazote y chiltepe.

Juan de Dios y John salieron a pasear. John, como siempre, lleva su cámara fotográfica.

Llegaron a un puesto donde un hombre hacía la prueba con tres cubos preguntando ¿dónde está la chibolita?

Siempre gana el prestidigitador.

Dos bolos están por caer en la trampa…

-Jugá vos.
-¿Será mano?
-Sin el será…

El tipo movía con toda rapidez los tres cubos. Mostraba que metía en una la chibolita. Nadie acertaba en dar con la chibolita.
-Ya la vi- dijo y apostó. Procedió a levantar una, no había nada. El segundo, nada. 
Y volvió a jugar de nuevo y perdió.

Estuvo a punto de descubrir el truco. Todos perdían. Nadie acertaba en dónde estaba la chibolita.
Perdió la primera vez. En la segunda, levantó un cubo y nada.  Rápido levantó el otro, y nada. Y a tiempo que…iba a levantar el tercer cubo, el tipo con gran ligereza de mano lo detuvo y él levantó el cubo, y rodó la chibolita como si de verdad hubiera estado allí.
-Aquí estaba, miren amigos-, dijo.

A las once de la mañana, bebieron las primeras cervezas.
-Vamos al jaripeo un rato-invitó Juan de Dios.
Y John, que bebía aún, aceptó: Okey.


Don Fernando Morales Velásquez, hermano de don Posh, se lucía…

Se acercó a una novilla y de un brinco se montó. La novilla se pandeó, pero comenzó a correr.
Don Nando saludaba con el sombrero en alto como en el mejor de los jaripeos.

-Este lugar, podríamos decir que fue un semillero de montadores-, comentó don Próspero Morales, más conocido como Posh.

Las barreras que en esos días servían para el jaripeo, precisamente, eran los alcaldes auxiliares quienes la amarraban. Traían la madera, la colocaban y hacían sus respectivos corrales y mangas. Eran de palos de encino rollizo.

Buscaban las mejores reses para la ocasión.
En dichas barreras siempre dejaban un palco de honor para el Alcalde Municipal, Corporación, miembros del comité y Flor de la Feria y alguno que otro shute.

Las muchachas y los muchachos solían imponer la moda de vestir y calzar, ya sea porque la moda la trajeran los comerciantes de feria o porque aparecían…

Muchos miraban encaramados de palos, otros, desde  la parte alta de Monajil.

El lugar estaba a reventar.

De repente se escucha el aplauso sonoro del público.


***

-Ustedes parecen patas de chucho-, les dijo Luisa a Juan de Dios y a John cuando llegaron a las once de la noche.
-¿Por qué?
-Porque ya no paran aquí.

Y tenía cierta razón…
Nadie se perdía los bailes sociales, los palenques de  gallos, el jaripeo y el desfile hípico, encabezado por tío Chema.


CUARTO VIERNES DE CUARESMA EN SANTA ANA HUISTA   
VIII   PARTE
                                                            Por Elder Exvedi Morales Mérida.


Fuente: Huista: un viaje a través del tiempo.  Cuarto Viernes de Cuaresma, 1995.

miércoles, 8 de marzo de 2017

CUARTO VIERNES DE CUARESMA EN SANTA ANA HUISTA VII PARTE

CUARTO VIERNES DE CUARESMA EN SANTA ANA HUISTA   
VII   PARTE
                                                            Por Elder Exvedi Morales Mérida.

Fuente: Huista: un viaje a través del tiempo.  Cuarto Viernes de Cuaresma, 1995.


Es  miércoles.

Clarea ya.   Los árboles juguetean con el rocío y se sacuden la somnolencia.

En el desfile hípico, tío Chema  exhibe con orgullo su porte de jinete y luce pantalón vaquero, cincho de cuero,  con hebilla en figura  de caballo, camisa a cuadros, botas  con espuelas chapeadas de oro y un sombrero texano, sin faltar la pistola al cinto.

Su hermoso caballo andaluz blanco marcha con maestría y hace pasos laterales, se echa y se acuesta para levantarse con elegancia; saluda al púbico levantando una pata delantera, respondiendo a la perfección  a los movimientos del fuete que tío Chema maneja con destreza.
Tío Chema y Albo reciben nutridos aplausos y la admiración de la gente.

Asimismo, lucían sus alazanes otros santanecos como Jorge Lemus Mata, Alberto Lemus, Abraham Morales, Francisco Morales, Eladio Lemus Mata, José Enrique Lemus, Guillermo de Arcia MéridaJacobo de Arcia, Javier de Arcia Matamoros, José Bernardino Morales Lemus, Timoteo Morales, Tranquilino López, Raúl Peláez  Escobedo, Brígido Peláez, Úrsulo Herrera, Toribio López, Filomeno Hernández Domínguez, José Ramón Hernández,  Ismael Escobedo, Miguel Matamoros, Ángel Escobedo, Cristóbal Peláez, Esteban Antonio Castillo,   entre otros.

Los desfiles hípicos son muy esperados, pues los ganaderos exhiben lo mejor de sus caballerizas.

Cuando de pronto aparece don Posh o Próspero Morales, montando en un burrito, cayéndose de borracho, todos ríen a carcajadas.

-No se burlen señores, porque estos animales nos ayudan en mucho-, argumenta.

Apareció don Abraham Morales, padre del famoso don Posh, montando un bonito caballo bermejo. Brillaba su pelambre sudoroso. Era admirable la destreza con que manejaba el inquieto ejemplar. Trotaba con elegancia, y lo hacía girar sobre las patas traseras, con singular maestría. Hacía los cambios con facilidad, del paso al trote, del trote al galope, luego en forma brusca detenía la marcha y separaba en dos patas.

En el Huisteco, edición de ese día, de podía leer la siguiente nota informativa: “Con la presentación de más de 100 ejemplares pura sangre y criollos, montados por diestros jinetes, se llevó a cabo  el desfile hípico con el que se cierra la famosa Feria de Cuarto Viernes de Cuaresma en Santa Ana Huista,  con el cual se puso de manifestó la calidad y fortaleza de la ganadería equina del país.
             
También se pudo ver a una gran cantidad de niños y adolescentes montados en briosas monturas, mientras que vaqueros de las haciendas ganaderas de la región se presentaron con sus caballos criollos, que utilizan en su trabajo de vaquería”.

Las dos ruedas de chicago: una grande y la otra pequeña, están siempre activas. El carrusel, los chingolingos, no son  la excepción.  Chillidos de cohetes, voces de campanas, se suman a la algarabía. Desde muy temprano, las calles son  casi intransitables. El perfume siete machos embriaga a todos. El gran bullicio de la fiesta retumba en la boca de las montañas.

El sol tras las serranías se despide muy triste del ambiente festivo.

Chinamas. Zarabandas. Juegos mecánicos. Quema de fuegos artificiales en el atrio de la iglesia. Misas, palo ensebado. Venta de toda clase de baratijas. Juegos de azar: dados grandes, chingolingos, argollas, tiro al bote… ¡Es Cuarto Viernes de Cuaresma!

Está alegre.
A la parroquia no le cabe ni un alma más, está a reventar.
El olor de la cera es fuerte.
La iglesia  se colma de gente.
Se  queman grandes cantidades de cohetes de vara.
Los bailes  de la Conquista, el Torito y del Venado le dan su toque especial, como dice el humorista Salomón Salazar.


                                                            Por Elder Exvedi Morales Mérida.

Fuente: Huista: un viaje a través del tiempo.  Cuarto Viernes de Cuaresma, 1995.


CANTO A LA LAGUNA DE LAS FLORES Autor Elder Exvedi Morales Mérida. (1993)

CANTO A LA LAGUNA DE LAS FLORES
Autor  Elder Exvedi Morales Mérida. (1993)


La Laguna de las flores,
los versos diáfanos de mi melodía,
mis pentagramas de ruiseñores
y la estrofa dulce de mi armonía
hoy te rinden pleitesía.



Tierra fértil y encantadora,
en ti retoña la aurora,
y cuando despunta el astro rey en la alborada
de inmensa ternura se me colma la mirada.


La Laguna de las flores,
mis versos con  sus albores
te cantan jubilosos,
te ensalzan gloriosos.


La Laguna de las flores,
tierra poética y fecunda,
de poesía mi alma se inunda
cuando te ofrendo loores.


La Laguna de las flores,
los versos diáfanos de mi melodía,
mis pentagramas de ruiseñores
y la estrofa dulce de mi armonía
hoy te rinden pleitesía.



Tierra fértil y encantadora,
en ti retoña la aurora,
y cuando despunta el astro rey en la alborada
de inmensa ternura se me colma la mirada.


La Laguna de las flores,
mis versos con  sus albores
te cantan jubilosos,
te ensalzan gloriosos.


La Laguna de las flores,
tierra poética y fecunda,
de poesía mi alma se inunda

cuando te ofrendo loores.

DONCELLA Autor Elder Exvedi Morales Mérida. (1995)

DONCELLA
Autor  Elder Exvedi Morales Mérida. (1995)

En La Laguna de las Flores
donde retoñaban celestes albores
un día primaveral conocí,
a una muchachita, divino rubí.

En los labios de la doncella
poesía diáfana centella,
y en sus serenos ojos,
jamás han florecido abrojos.

Germinan siempre en sus labios
versos tiernos  y cantos sabios;
y en sus ojos serenos,  quietos,
maravillosos sonetos.


En La Laguna de las Flores
donde florecen  astrales albores
un día resplandeciente conocí,

a una doncella, divino rubí.

martes, 7 de marzo de 2017

CUARTO VIERNES DE CUARESMA EN SANTA ANA HUISTA VI PARTE

CUARTO VIERNES DE CUARESMA EN SANTA ANA HUISTA   
VI   PARTE
                                                          
 Por Elder Exvedi Morales Mérida.

Fuente: Huista: un viaje a través del tiempo.  Cuarto Viernes de Cuaresma, 1995.

***
Días antes, buena cantidad de católicos fueron a las cercanas montañas a traer  la flor del ek´. Cuando llegaron al atrio de la parroquia, las melodías de la marimba Celajes de mi tierra anunció la llegada, y un anciano gritó a todo pulmón:

-¡Ya llegaron las flores!
Y volvieron a estallar los cohetes de vara.
Cada hombre que llevaba su manojo de flores, las entregó ceremoniosamente a una anciana que, vestida de blanco, las tomaba, besaba y colocaba en un lugar especial.
La anciana, al recibir cada manojo, alzaba los ojos al cielo y decía: “Bendita la Madre Tierra que nos da lo mejor de sí, y gracias a Tata Dios porque es el creador de todo lo que existe”.


Adornaron la iglesia. Con esa increíble cantidad de flores. Pusieron las cortinas más elegantes y mejor planchadas. Todo fue arreglado con puntual meticulosidad.
Los recamados, terciopelos, orlas, aureolas, y todos los ornamentos de los santos fueron motivos de limpieza y renovación.

***

Amaneció.

Clarea ya el alba.


Vienen de Comalapa, Chiapas, México, provistos  de incienso, candelas de diversos colores y olores, rosarios, ofrendas económicas, manzanilla y más…

Vienen de muchas partes de Guatemala,  y de otros países.

Después del largo y agotador viaje, llegaron al lugar denominado El Pie de la Virgen, en el umbral de la aldea El Tabacal.

-Todo peregrino debe purificarse-dijo don Lolo,  muy ceremonioso.
Aquí-continuó-, es El Pie de la Virgen. Vean en esa piedra la huella de la patrona Santa Ana  y de esa herradura. Según cuentan los tatas, aquí veían siempre rezando a la virgen Santa Ana que era acompañada de san Joaquín y de su hija María, la madre de nuestro Señor Jesucristo.


En el mencionado lugar, los romesistas  hicieron una tregua. Rezaron algunas oraciones de su devoción y se sacudieron con ramas de arbustos que luego depositaron alrededor de la cruz de palo demora que estaba a un lado de las huellas.

-Esto de sacudirse los pies se hace siempre que vemos una cruz, como  la que está después de la aldea Monajil, camino a San José El Tablón, donde está el matapalo grandote,  y desde donde se mira la piedra Mona, donde estuvo de primero el pueblo.  Uno se sacude para limpiarse, para dejar el cansancio, y luego se colocan esas ramas al pie de la cruz-, agregó don Lolo, amigo de tío Chema.

Posteriormente continuaron su viaje hasta llegar a su destino: Santa Ana Huista, “El Valle del Maíz”.

-Salimos a pie de Comalapa hacia Huista a cumplir una promesa: Visitar a Jesús Nazareno, en agradecimiento por muchos favores.   Con antelación al viaje,  mi mamá me preparó el  bastimento, consistente en: huevos duros, frijoles fritos, tortillas, un puño de sal y un tecomate con agua. La caminata la hicimos por extravíos-, dijo a un reportero del periódico El Huisteco, una joven mujer.


Como siempre, muchos católicos tendieron petates desde la cruz,  en la entrada del pueblo, donde se yergue una ceiba, hasta la puerta de la iglesia, tejiendo una alfombra que permitía a los peregrinos llegar de rodillas hasta los pies de la imagen de Jesús Nazareno que data de 1605, aunque don Filomeno Hernández dice que de 1604. Quizá el tiempo nos dé respuestas…  Toda la Calle Real estaba adornada  con hojas de pacaya, ramas de sabino, pino y pétalos de rosas fragantes.

-La fiesta comenzó mucho antes, tan es así, que ya nadie se acuerda, pues desde que trajeron la sagrada imagen de Jesús Nazareno y empezó a hacer milagros, los romeristas comenzaron a venir desde muchas partes-, comenta tío Chema.

-Es cierto lo que dice papá- testifica Rufina-,  la devoción hacia la imagen es muy grande, pues le atribuyen milagros de sanación.

En 1890, cuando era alcalde tío José María Lemus, se “declara”  la fiesta de Cuarto Viernes de Cuaresma, aunque los romeristas llegaban desde la época colonial, según los “decires” de los ancianos, que nos mantienen atados a nuestras profundas raíces…

En El Huisteco se publicó el siguiente testimonio de uno de los tantos romeristas: ““Yo comenzó a venir desde que era chamaco.  Y mi papá dejó de venir cuando murió, cuando él tenía  80 años   de edad. A pesar de su edad y su salud maltrecha,  él proseguía firme en condición de romera y para tal finalidad,  sin falta alguna, los preparativos incluían dos pares de caites de suela de hule y desde luego el bastimento en sus alforjas contenía: carne, cecina, tamales de maíz, frijoles fritos y tayuyos, además buena provisión de pixtones y suficientes tortillas. Y es que no podíamos faltar porque le teníamos fe a Jesús Nazareno y porque mi bisabuelo había nacido en este pueblo.

Mi papá era muy católico, como lo fue mi mamá, que murió durante un parto.  Recuerdo a mi señor padre  que frente a Jesús Nazareno solía permanecer de rodillas, ajeno a ocupar una banca para el necesario descanso. Era increíble su fe. Sin siquiera parpadear, con la vista fija, rezaba. Hizo varias visitas a la  imagen del arte imaginero de la época colonial”.


Evoquemos a los comerciantes de nuevo…

Los primeros comerciantes  se alojan debajo de las dos enormes ceibas que se yerguen en el corazón del pueblo, en derredor de la iglesia y de otras calles y avenidas céntricas. 


Algunos de los primeros comerciantes fueron-dice don Filomeno Hernández Domínguez-: Faustino Martínez, Simón Gómez, destazador de marranos;  Felipa Morales, vendedora de ropa;  Francisco García, primero en traer la lotería; Modesto Argueta, vendedor de ropa; Antonio Gressi, toneco, importador de ropa.  Comedores: Vidaura. La hija era Elodia. Don Esteban Bax, con su venta de güilos. Don Benito vendía dulces y chicles. Juan Pérez, vendía ropa y zapatos. Don Bartolo Pérez, pimienta y otras especias.  Rosalio Pérez, jarrillas de lata, lazos, especias. Pablo Ixcoy, ropa, zapatos, dulces, baterías, chicles, botas de hule y tarugos, o zapatos deportivos. Vicente vende  juguetes, canastas, carritos de madera. Traía ingeniosos juguetes fabricados de madera decorados con vistosos colores; los más populares eran los carritos, camiones, trompos y pitos de barro.

Otro negociante era don Félix Sontay.  

-Comales, jarrillas de lata, piedras de moler, tecomates, jícaras…


La fiesta da inicio mucho antes, pero durante el Segundo  Cuarto Viernes de Cuaresma,  la alegría  ya inunda todo.

Es en este día cuando se realiza la entrada de velas y flores  a Jesús Nazareno. Los católicos se congregan en el campo de fútbol y se encuentran con peregrinos mexicanos, quienes entregan una réplica en miniatura de la imagen de Jesús Nazareno a la iglesia. Se encamina la multicolor y sonora procesión para el templo, acompañada de música de tambor y chirimía, marimba y de pregones de bombas.
Asimismo, de velas, incienso y flores.
Y de cánticos, por supuesto.

Durante el trayecto se rezan las 14 estaciones del Santo Viacrucis.
En el atrio,  las infaltables ventas de artículos religiosos.

Dos muchachas  indígenas tienen a la venta sendos manojos de manzanilla.
Los fieles católicos compran, y luego de ser bendecidos los manojos de manzanilla por el  sacerdote y puesta a los pies de la imagen, la llevan con gran júbilo a sus hogares para ser utilizados como remedio casero, como bálsamo.

La novena dio inicio el lunes de la semana del Tercer Viernes, y concluyó el martes de la feria.

-Para llevar a cabo los rezos-dice Luisa-, se cuenta con las Capitanas de la Fiesta de Cuarto Viernes. Cada capitana tiene a su cargo un día de la novena. Ellas proveen las bombas y  de todo lo necesario.

Luisa guardó silencio y luego señaló:-Miren, Ahí vienen algunas capitanas.

Efectivamente, divisaron a algunas capitanas: Rufina Castillo Rivas de Morales,  a las hermanas Ester y Eluvia Lemus Matamoros; Florinda Lemus de Castillo, Carmen Matamoros Lemus, Evelia Castillo López, Casimira López de Lemus, Natividad Morales de Lemus, Asunción López Lemus, Manuela López de Castillo, y Eusebia Lemus López.

Sucedió algo curioso, para algunos…
Los peregrinos obsequiaron sendas túnicas a la imagen. La imagen las vistió durante poco tiempo, pues luego las recortaron y tomaron con regocijo los jirones o trozos de tela.

-Estas reliquias las conservan en sus hogares,-explicó Luisa. 

-Mi papá y mucha gente-agregó Luisa con cierto orgullo-,  le han obsequiado a Jesús Nazareno túnicas bordadas con hilos de oro, elaboradas en los talleres de Antigua Guatemala.  Por cierto, hablando de túnicas, dicen que cuando Miguel Ángel Asturias ganó el Premio Nobel de Literatura, mandó una. Y cuando Rafael Carrera pasó por aquí, pasó besando los pies de Jesús, y le regaló una túnica de color verde. Pero uno no sabe si es cierto o no, porque aquí, abundan los tigüileros…

Por la noche, se reunieron en el corazón  del pueblo, donde se erguían dos antañonas y legendarias ceibas, para participar  en los bailes amenizados con marimba,  y a la luz de fogatas de ocote.
Esa noche hubo cuatro bailes simultáneamente en jacales improvisados. Amenizaron las marimbas Tecún Umán, del toneco Isaías Camposeco,  la de don Bernardino Herrera, la de don Gregorio Vicente y la de los “Cashpares”.

Era impresionante ver cómo realizaban los bailes con marimba sencilla o diatónica, en los humildes  jacales.

La marimba de sones, de los todosanteros, prodigaba su música en el atrio de la parroquia.

Muchos años después, John escribiría en sus memorias: “Asistí a una fiesta muy alegre, pero muy alegre, a la que un extranjero pudo asistir jamás”.