jueves, 31 de marzo de 2016
miércoles, 23 de marzo de 2016
sábado, 19 de marzo de 2016
miércoles, 16 de marzo de 2016
martes, 15 de marzo de 2016
lunes, 29 de febrero de 2016
“Vos sos complaciente con los alcaldes”, me dijo descaradamente, cuestionándome de por qué ya no “saco a luz pública sus trapitos sucios”.
“Vos
sos complaciente con los alcaldes”, me dijo descaradamente, cuestionándome de
por qué ya no “saco a luz pública sus
trapitos sucios”.
Esto
sucedió el año pasado.
Después reflexioné de por qué hay gente que utiliza a
los demás para lograr sus fines mezquinos.
O los usan, como decimos en los pueblos, como “carne de cañón”.
¿Por
qué esperan que otros hagan lo que ellos deben hacer?
Ahora,
con respeto, me dirijo a este
sujeto. Sabés que el poder
corrompe, y lo adorás. La política es un negocio, y de los más turbios. Gente como vos dicen velar
por el bien común, pero todo es una farsa.
Te seduce el poder. Siempre has vivido así. Has estado en todos los bandos, siempre y
cuando te quede “buena ganancia”.
Te
autonombrás honrado, íntegro e insobornable, pero la pestilencia de tu verdadera identidad
te delata.
Sos
de esos sirvientes, lacayos y
vasallos que defienden a capa y espada
los privilegios de amos negros…
Demostrás
la descomposición y putrefacción moral y
ética…
Sos
cínico y tu doble discurso comienza a fastidiar.
¿Y
me cuestionás de por qué no exijo transparencia a los alcaldes?
¡Descarado!
Sos
un parásito social, tu modus operandi lo grita.
Mercader,
judas.
Rendirás
cuentas y un día, el pueblo quizá te apedree.
En
medio de tanta sandez, me tomo un tiempo para
fumar optimismo. Así somos los
que hablamos en voz alta, porque nadie nos uniforma la dignidad.
Vos
hablás con el alcalde, con el gobernador, con el diputado y con el presidente,
pero no tenés el privilegio que yo tengo: hablar de tú a tú con DIOS.
En
la política todo tiene que ser disimulado, le decís a tu círculo cercano, pero,
frente al pueblo, sos otro. Predicás y
no te convertís.
Yo
sí me mantengo en pie y sé levantarme de mis heridas.
Y es
que pensás erróneamente que el mundo es un burdel. ¿Qué se le puede pedir a tu
imaginación enferma?
La
corrupción lubrica a la política, decís, pero solamente para tus adentros.
¡Lobo
con piel de oveja!
Sos
seguidor de los sistemas represores y sanguinarios, aunque prediqués lo contrario.
Tu
sed de poder y gloria es insaciable.
Sos
parte de todo eso que se ha diseñado para propósitos personales de unos
cuantos…y te autonombrás cristiano
Sos
un huérfano atado de manos de por vida. Estás condenado por una terrible
enfermedad, porque así lo has decidido.
Echaste a la borda al libre albedrío…
Y lo
digo yo que siempre me he esforzado en
serle fiel a mis ideales de justicia, libertad y verdad.
Escribo
esto y, mientras lo lees, te rasgás las vestiduras, como es tu costumbre.
Te
sentís dueños y señor de todo.
Estás
contento ordeñando los recursos públicos
y no conocés la vergüenza.
Sos
un ignorante enciclopédico del tema “dignidad”.
Cedés
con mucha facilidad a los chantajes.
Lees
esto y de hoy en adelante vivirás en pánico y tu conciencia ¡tu juez
implacable! te martirizará.
Has
logrado por medios indignos muchos
bienes materiales, pero tu dignidad sufre de desnutrición crónica.
Le
has robado el pan a muchos, le has robado hasta la sonrisa y el futuro a
muchos.
Te
apropiás, incluso, de lo que no necesitás.
¿Y
aún así exigís que yo alce mis voz por
ustedes? ¡Insolente!
Y,
de tu miseria erótica, nada me interesa. Tus inclinaciones sexuales son tu
problema.
Te
reís de esos pobres que malviven atascados en la miseria por culpa tuya y de
muchos otros.
Sobornás
a diestra y siniestra. Sos un parásito,
un vividor, un hipócrita.
No
podés negar ni ocultar que sos un esclavo del dios dinero. ¡Pobre vos!
Yo
soy ajeno a toda codicia y ambición y no le rindo pleitesía a nadie, solamente
al Ser Supremo y a todos aquellos seres humanos honrados.
Yo
provengo del polvo y cuando llegue mi ocaso, al polvo volveré.
Entonces,
¿por qué estar atado a la vanidad, a la vanagloria y al dios dinero?
Con
respeto,
Elder
Exvedi Morales Mérida.
CUARTO VIERNES DE CUARESMA EN SANTA ANA HUISTA (FRAGMENTO) II
CUARTO VIERNES DE CUARESMA EN
SANTA ANA HUISTA
(FRAGMENTO)
Por Elder Exvedi Morales Mérida.
Fuente: Huista: un viaje a
través del tiempo. Cuarto Viernes de
Cuaresma, 1995.
“Cuando apareció el primer comerciante,
estallaron con mayor júbilo los cohetes de vara.
-Bienvenidos-, decían los católicos del
pueblo.
Llegaron pues los primeros comerciantes, y de
inmediato se dedicaron a comprar palos y ramas para armar sus chinamas, champas o manteados, para cobijarse y proteger
sus ventas.
Los comerciantes que llegan son de Huehuetenango,
de Totonicapán, de Quetzaltenango, y de muchos otros lugares.
“Conforme
llegaban los comerciantes, provenientes de diferentes partes de Guatemala y
México, se les medían sus metros
cuadrados. Traían de todo. Los canastos
llenos de roscas, conservas, rosarios de melcochas envueltos en tusas o
dobladores de colores, los algodones de
azúcar. Lo que más llamaba la atención eran
los juegos mecánicos. Rueda de caballitos de madera, rueda de Chicago.
El hombre de la suerte con sus canarios. La gente formaba círculos en torno a aquel hombre que repartía
papelitos de colores por saber su
futuro. La iglesia estaba engalanada con hojas de pacaya, patas de gallo, tiras
de papel crepé, adornos con hojas de ramas de pino. Las rockolas
llamaban a apagar la sed…”
escribió Juan de Dios, años después.
Don Romeo Morales López, nieto de tío Chema,
que se empina un octavo de Indita, en la
cantina de doña Delibia, cuenta:
-Entre los vendedores de bestias que vienen a
nuestra feria son don Vicente Hernández, de Chiantla; don Eleonorar
Herrera de Ixtahuacán; don Simeón
Castillo de Rincón Tigre, de este municipio; don Aymando Castillo de San
Antonio Huista y mucho más.
Don Romeo se empina de nuevo el octavo,
mastica un limón con sal, y continúa con su relato:
-Otras impulsoras del Cuarto Viernes de
Cuaresma son las señoras Carmen Matamoros de Lemus, Concepción Castillo de
Morales, Natividad Morales Velásquez, Belisa Morales, Roselia Peláez, Evelia
Castillo, y muchas otras. La venta de
animales se hacía en El Puentón, bajo la sombra de los dos mangales y en Los
Amoladeros.
-Es muy cierto-, confirma don Héctor Castillo
Sánchez, militar santaneco que prestaba sus servicio en la ciudad de Guatemala,
y que devengaba 3 quetzales mensuales.
Un reportero del periódico El Huisteco
interroga de nuevo:
-Entre los comerciantes que han venido a
nuestra feria, ¿a quienes recuerda?
-Don Obdulio Martínez de San Antonio Huista
traía la lotería y otro de Huehuetenango. La rueda de caballitos la puso don
Nono Morales, santaneco, hijo de doña Matea Lemus. Y la primera rueda de Chicago vino de
Chiantla. Muchos han traído cantinas. Yo
siempre vengo a esta que es propiedad de doña Delibia Morales, hermana de la
profesora Chus, de San Antonio. Ella y
su esposo Ramiro Mendoza ponen alegres bailes, venden guaro y cerveza.
-¿Qué ha desaparecido de Cuarto Viernes?
-En una calle cercana a la iglesia vendían
solamente tamales. Ah, se daba uno el gusto de tamaliar.
-Para concluir, ¿qué más desea decir?
-Al principio, venía gentes de las aldeas, de
los pueblos cercanos a vender pollos, jícaras, cigarros de manojo, manía,
chompipes, caña, pepita de ayote. Doña Delibia Morales trajo cantina, que es el
negocio más rentable. Don Alfredo
Martínez traía la lotería. Don Lauro Martínez de San Antonio Huista traía
cerveza y hacía buena venta. Don Timoteo Morales y otros señores vendían
bestias, burros, mulas. Don Mario Carreras de San Antonio Huista traía muy
buenos caballos”
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




